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Será el primer año del carabobeño como receptor tras cuatro temporadas como infielder
Gioskar Amaya tiene un gran reto en 2015 detrás del plato
20/03/2015

Por: Lic. Oscar A. Pérez
Foto: Federick Ortega 
 
Tras su llegada al sistema de ligas menores de los Cachorros de Chicago en 2010, Gioskar Amaya solo ha deslumbrado con su ofensiva, cuyo promedio vitalicio es de .288 y con una gran defensa en el cuadro, pues su polivalencia para jugar en segunda, paradas cortas y la tercera le daba cabida en cualquier lugar del line up, pero a veces las cosas no son lo que parecen.

A finales de la temporada pasada, Chicago cambió los planos con Amaya. “Ellos se comunicaron conmigo antes de la liga instruccional diciéndome que me querían convertir en cátcher debido a mis cualidades, ellos creen que puedo ser buen receptor y eso fue lo que hice en la instruccional, trabajé día a día para mejorar y tratar de ser uno de los mejores cátchers que se pueda en la defensa y seguir trabajando el bateo como todos los años”, comentó.

Con respecto a la transición del infield a la receptoría, Amaya es enfático y asegura que “es completamente diferente ya que tienes que trabajar diferentes partes de tu cuerpo, como las piernas porque el trabajo detrás del plato es más fuerte, entonces día a día tienes que tratar de trabajar, recibir y  bloquear,  que son las partes más difíciles. Además de  comunicarte bien con los pitchers, saber lo que ellos quieran trabajar y así poder llevar un buen juego cada día”.

En la lista de cosas por mejorar en su juego ofensivo, el nativo de Bejuma reconoce que “tengo que ser un poco más consciente con la zona de strike, tomar más bases por bola. El año pasado creo que lo hice bien, pero tengo que seguir trabajando para tratar de ser más consistente y poder hacer un mejor trabajo en el juego y ayudar más al equipo”.

Amaya y Willson Contreras, dos de los prospectos de Tigres de Aragua y Cachorros de Chicago más sobresalientes, son grandes amigos dentro y fuera del terreno y Gioskar considera que “aparte de ser un compañero es como mi hermano ya que hemos jugado juntos gran parte de nuestra carrera, por no decir que toda”.

Además, el novel receptor asegura que ha recibido mucha ayuda en su transición de parte de Contreras “por supuesto que he hablado con él y me ha dicho trabaja esto, enfócate más con estas cosas, trabaja más esto y todos los días cuando estamos en el hotel le pregunto a Willson como hace las cosas y debido a la confianza por jugar tanto tiempo juntos, he podido hacerlo mejor ya que lo he observado en gran parte de su carrera y he podido tomar algunos tips de él detrás del plato y me ha ayudado bastante”.

Cuando se le preguntó si tenía algún tipo de presión en la que será su primera campaña como receptor, Amaya respondió sin complejos, “la verdad es que no”, al contrario solamente está enfocado en  “tratar de hacer lo mejor para el equipo y que vean las mejorías día a día. Tengo que dar lo mejor de mí detrás del plato y en el bateo para ayudar al equipo a ganar”, finalizó. 

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