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Al principio de la eliminatoria fue usado como suplente
Ramón Flores esperó paciente su oportunidad
13/11/2014
Por: Cortesia / Prensa LVBP (Rafael Cadenas / Alexander Mendoza).
Foto: AVS Photo Report.
Ramón Flores esperó paciente su oportunidad hasta convertirse en titular de los Tigres y en uno de los bateadores más destacados de la temporada.
Al principio de la eliminatoria, Flores fue usado como suplente. Pero desde finales de octubre emergió como jugador de todos los días.
“Me motiva competir por un puesto en este equipo. Por eso me esfuerzo a diario en todos los aspectos de mi juego. Luis Sojo me ha dicho que cuenta conmigo y para un pelotero es muy importante la confianza de su manager”, señaló Flores, que comenzó 2014 como el decimocuarto prospecto de los Yanquis de Nueva York, según MLB.com.
Flores relegó a la banca al coreano Ji-Man Choi, cuyo contrato expira el fin de semana.
“Ha hecho un gran trabajo, siempre está tratando de mejorar desde el plato y lo ha conseguido. Su presencia en el outfield nos garantiza mayor profundidad, sobre todo considerando que pronto vamos a recibir a Yangervis Solarte, algo que nos permite tener un importante abanico de alternativas”, destacó Illich Salazar, gerente deportivo de Aragua.
Flores, de 22 años de edad, es tercero en la liga en promedio (.366) y OBP (.423), un rendimiento que obligará a pensar a Sojo antes de hacer cualquier movimiento, sin importar quiénes se integren a las filas de los aragüeños.
“Jugar al lado de Avisail García, Alex Romero y Teodoro Martínez es un privilegio. Me motiva a hacerlo mejor cada día para mantenerme en la alineación”, señaló Flores, que antes de la campaña 2014-2015, apenas sumaba 18 turnos en 11 juegos, repartidos entre las dos zafras anteriores.
A los scouts siempre les ha gustado la ofensiva de Flores, un bateador zurdo con una disciplinada zona strike cuando se para en el home plate. Cuando apenas era un adolescente ya mostraba esa herramienta y, el 2 de julio de 2008, los Yanquis le dieron un bono por su firma de 775.000 dólares y desde 2013 es miembro del roster de 40 de Nueva York.
“Es un pelotero estimado en la organización y no es de extrañar que su nombre pueda ser mencionado en las reuniones de invierno de las grandes ligas como pieza de cambio”, afirmó Félix Olivo, presidente de OL Baseball Group, la firma que representa a Flores.
De acuerdo con algunas fuentes, la gerencia de Magallanes preguntó por Flores en el cambio que llevó a Ronny Cedeño a los Navegantes. El barinés, sin mucho ruido, siempre ha estado en el radar de los entendidos.
“Estoy muy contento con la oportunidad que me ha dado el cuerpo técnico y la gerencia. Había estado esperando estado esperando este momento desde hace dos años”, continuó Flores. “En este instante me satisfacen los números que estoy poniendo porque he podido ayudar al equipo. Para eso estoy aquí para ayudar en lo que se necesite. Aquí se viene a ganar y Aragua cuenta con un gran equipo”.
Su rendimiento ha superado todas las expectativas. El 5 de noviembre, contra Caribes en el Alfonso Chico Carrasquel, el recluta ligó de 6-6 para implantar un récord del club, dejando atrás el antiguo registro de la franquicia de cinco hits en un partido. Al día siguiente conectó otro incogible y se quedó a un imparable de igualar la marca de hits consecutivos de Aragua que comparten Boots Day (1968), Lyman Bostock Jr. (1975) y Víctor Davalillo (1979), con ocho.
“Nunca había hecho algo como eso. Lo más cerca que estuve fue hace un par de años, cuando conecté cinco hits en un partido de ligas menores (2 de mayo de 2012, contra el Brevard County). Lo que pasó esa noche es algo inexplicable. Creo que era mi día y me acompañó la suerte. Fui al plato con el mismo plan. No puedes salir y decir hoy pego seis hits o voy tras un récord de siete imparables seguidos. Simplemente pasa”.
El swing de Flores es especial y su capacidad para hacer contacto siempre lo pondrá en situaciones como las que vivió hace una semana.
“Desde pequeño he sido selectivo, paciente. Trato de ver la mayor cantidad de pitcheos posible por turno, antes de hacer swing al envío con el que me sienta más cómodo. Esa es mi característica”.
El jardinero disfruta lo que hace y celebra estar saludable, luego de un año difícil. Se encontraba en medio de un buen inicio de campaña con el Scranton/Wilkes-Barre, filial de los Yanquis en la Liga Internacional (AAA), cuando a principios de mayo pisó mal corriendo las bases y sufrió un esguince en el tobillo izquierdo. La lesión lo sacó del terreno dos meses.
“Nunca había pasado por algo así y creo que me afectó mentalmente cuando regresé. Este es un juego cerebral, más que físico y tuve que hacer ajustes. Al final logré superarlo. Pero no fue fácil. Ahora estoy libre de lesiones”.
Sojo conoce a Flores desde 2012 y estaba al tanto de todo su potencial, pero prefirió llevarlo de a poco.
“Me dirigió cuando jugué en Tampa y este año fue nuestro coach de tercera en triple A. Nuestra relación es muy buena. Así que cuando no jugaba a diario, estaba tranquilo. No tenía nada que demostrarle, él sabía desde un principio el tipo de pelotero que soy”.
Ahora está luchando por el liderato de bateo y reuniendo un importante caso para ser considerado por la prensa especializada, cuando llegue el momento de votar, aspirante a Novato del Año.
“Casi todos los equipos cuentan con peloteros jóvenes que son prospectos en sus organizaciones y tienen buenas temporadas. Creo que será una competencia bonita, sana. Porque de alguna manera todos nos conocemos de ligas menores”, refirió. “Aquí me he hecho muy buen amigo de Teodoro y Renato (Núñez). Si nos va bien, le irá bien al equipo. Y eso es lo que cuenta al final. En realidad no pienso en premios o en el título de bateo. Trato de ir turno a turno para sumar a la causa del equipo”.
Flores se encuentra muy cerca de llegar a las grandes ligas, pero está por verse si puede hacerlo como un jugador de todos los días. Tiene la habilidad para desempeñarse en las tres posiciones de los jardines, pero en ocasiones su paciencia en el plato puede ser entendida como pasividad y necesita elevar sus batazos de dos o más almohadillas.
“Quiero mejorar la velocidad en las bases y tratar de robar un poco más, creo que eso puede ser un plus en mi carrera. También conectar más extra bases. El resto es hacer lo mismo de siempre: embasarme. Los Yanquis no me enviaron con un plan específico. Solo debo sumar turnos y experiencia. Ahora mismo estoy disfrutando de mi juego y haciendo las pequeñas cosas en el terreno”.
Sojo y los Tigres también están divirtiendo con Flores.

